El equipo de Ritmos Tarragona lo forman profesores en activo. Todos siguen bailando, compitiendo y formándose fuera de la escuela, que es la única manera de que lo que se enseña aquí no se quede parado.
Arriba tienes a cada uno con las disciplinas que imparte. Aquí abajo, de dónde viene lo que te van a enseñar.
De quién hemos aprendido
Una escuela vale lo que valen sus fuentes. La nuestra bebe del folklore cubano y de la bachata, y en las dos hemos ido a buscar a quien más sabe en lugar de aprender de vídeos.
En la parte cubana nos hemos formado con maestros como Ismaray Aspirina, Koky Aspirina, Jorge Camagüey y Héctor Oviedo, entre otros muchos. Son nombres que quizá no te digan nada si acabas de empezar, pero que cualquiera con recorrido en la salsa, la timba y la rumba reconoce al momento.
Y no fue un curso que se hizo una vez: la formación es continua. Es la razón de que aquí se enseñen la rumba, el afrocubano y el abakuá con criterio, sabiendo qué es cada cosa y de dónde sale, y no como una colección de pasos aprendidos de oído.
Un equipo que compite
Competir no hace mejor profesor a nadie por sí solo, pero sí obliga a exponerse y a que otros juzguen tu nivel. En rumba, que es el terreno más exigente del folklore cubano, la escuela lleva cuatro años consecutivos con un campeón de columbia:
- Tomás Aceras, campeón de columbia en 2022.
- Naomi Moreno, campeona de columbia en 2023.
- Lucía López, campeona de columbia en 2024.
- Aitor Torres, campeón de columbia en 2025 y de guaguancó en 2023 y 2025.
- Paula Martínez, campeona de guaguancó en 2023, segunda en son cubano en 2024 y tercera en Buscando al Orisha en 2025.
El guaguancó de 2023 lo ganaron Paula y Aitor compitiendo juntos, en pareja.
Certificados en bachata sensual, formados en tradicional
Lucía López y Sebastian Beluzo son instructores certificados en bachata sensual por Korke y Judith, los creadores del estilo. Eso significa que la terminología, la progresión y los criterios técnicos que se enseñan en las clases de bachata sensual vienen de la fuente y no de una interpretación de segunda mano.
La bachata tradicional tiene su propia escuela y sus propios maestros, así que ahí nos hemos formado con referentes del estilo como Argenis y Carolina, entre otros. Son dos lenguajes con la misma raíz, y conocer bien cada uno es lo que permite que se enriquezcan en la pista en vez de estorbarse.
Lucía se formó además en heels en Barcelona, en Heel It, uno de los centros de referencia del estilo en España, y es quien imparte las clases de heels de la escuela.
Dos profesores en cada clase de pareja
En todas las clases de baile en pareja hay dos profesores en la sala a la vez, uno por cada rol. No es un lujo: es lo que permite corregir el leading y el following por separado.
La diferencia se nota en cómo te corrigen. No es «no te ha salido», es «has marcado el giro un tiempo tarde y sin preparación». Y para verlo hace falta que alguien esté mirando cada lado.
Quién enseña qué
Tomás Aceras y Naomi Moreno, directores de la escuela, llevan la salsa cubana, la timba, la rueda de casino, los nudos, la rumba y el abakuá, además de la percusión y la formación para profesores.
Lucía López y Sebastian Beluzo se ocupan de la bachata sensual y la dominicana, y Lucía además de heels y salsa chicas.
Paula Martínez imparte el afrocubano y el son cubano. Miriam Cintas lleva las disciplinas de danza y urbanas de los más pequeños: ballet, urbano y hip hop y danza comercial. Y Aitor Torres, el break dance.
Si quieres una sesión a medida con cualquiera de ellos, están las clases particulares.